CUMBRE AGRARIA ETNICA Y POPULAR: su constitución, demandas historicas y contemporaneas

Septiembre 1 de 2015
Por: German Bedoya

Ante los incumplimientos del gobierno: “Unidad, Lucha y Resistencia”

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El presidente Juan Manuel Santos en sus discursos públicos siempre se refiere: “hay que invertir en el campo,”  “en el campo está el futuro del país,” “la paz comienza en el campo” ¿a qué campo se refiere el señor presidente? porque hasta el momento y como también lo expresó: “falta  todo por hacer en el campo” para los campesinos, indígenas y afrocolombianos  esto  situación no es nueva, hoy  ni siquiera ha cumplido los  acuerdos firmados el trece de mayo del 2014 con las organizaciones campesinas, indígenas, Afrodescendientes y populares  que confluimos en  la Cumbre Agraria Etnica y Popular.

Lo que sí hay para el campo es una política de estado para los campesinos que se ha aplicado en los últimos 20 años,  cuando los campesinos, indígenas y Afrodescendientes hemos realizado luchas importantes con propuestas concretas  en defensa de nuestros territorios y la vida digna en nuestros campos; en cada lucha se han presentado peticiones que son básicas para la vida  y  el desarrollo de un país, se han firmado compromisos, se han establecido mesas de concertación y nada, todo lo mismo, incumplimientos y más incumplimientos.

Es muy importante resaltar  el cómo, estos incumplimientos han hecho que los desprotegidos y marginados  habitantes del campo y la ciudad vayamos caminando, tejiendo y construyendo caminos de  Unidad en medio de nuestras  diferencias,  particularidades, posiciones políticas y métodos de trabajo. Es por ello muy significativo el primero de septiembre como un día  en diferentes momentos de unidad, en la acción y la movilización: el primero de septiembre de 1995 en el marco del Primer Paro Cafetero el cual completaba ya  cuarenta y tres días en el Parque Murillo Toro de la ciudad de Ibagué se realizó  el Primer encuentro Campesino obrero y Popular  frente al edificio de  la gobernación del Tolima; este encuentro cuyo objetivo principal  era buscar la Unidad del movimiento social y popular, como también analizar las políticas neoliberales y las incidencias de éstas en las organizaciones sociales y la población en general (las cuales se enmarcaban en la difícil situación cafetera, y falta de inversión en el campo), definir tareas del movimiento social a corto, mediano y largo plazo para encontrar salidas a la crisis que se vivía en aquel momento,  así como, brindar solidaridad con el  movimiento campesino  y respaldo al pliego de peticiones que se levantaba desde el parque Murillo Toro el cual tenía como ejes centrales:

  1. Subsidio para el pago total de la deuda para los pequeños y medianos agricultores y  la deuda cafetera.
  2. Indemnización mediante programas de sustitución de cultivos de café para zonas marginales, garantizando la asistencia técnica y la comercialización.
  3. Plan de emergencia para el control de la broca.
  4. Alza en el precio de la carga de café.
  5. Créditos con intereses de   fomento a largo plazo y seguros de cosecha para los pequeños y medianos agricultores.
  6. Establecer políticas de salud, vivienda, educación y protección laboral para los trabajadores del sector agropecuario y para la mujer campesina e indígena.
  7. Crear veedurías de pequeños y medianos caficultores para el manejo de los recursos del Fondo Nacional del Café y de la Federación Nacional de Cafeteros.
  8. Que se entregue la tierra al campesino, sin cuota inicial, financiada a largo plazo y con crédito de fomento para su pago y producción.
  9. Que se tengan en cuenta todos los municipios del país para la aplicación y desarrollo de los programas de Reforma Agraria.
  10. Crear centros educativos agropecuarios y subsidiar el estudio superior   a los hijos de los pequeños campesinos
  11. No  la creación de cooperativas de seguridad; Como también considerar nuestros aportes a los diálogos de paz que se proyectan entre el gobierno nacional y las organizaciones insurgentes.

Aunque se firmaron acuerdos con el presidente Ernesto Samper estos nunca se cumplieron.

Para 1997 y 1998 se realiza el Primer y segundo Foro Nacional Agrario los cuales ratifican la necesidad de la “Unidad y la movilización” en la exigencia de soluciones a la problemática agraria y la convocatoria a un Paro Nacional Agrario.

El  primero de septiembre de 1999 los campesinas y campesinos organizados en  el Coordinador Nacional Agrario CNA  y el Concejo Nacional Campesino CNC nos movilizamos en el  marco del Paro Cívico Nacional convocado también por las  Centrales Obreras y el Movimiento Popular,  ante las aplicaciones de la política neoliberal de importación de alimentos, la guerra sucia por los militares y paramilitares, la llegada de las empresas trasnacionales y la privatización de las empresas estatales aumentando el saqueo de nuestros bienes, en este paro las organizaciones campesinas exigimos  unificadamente:

  1. Reforma agraria integral y democrática. Creación de una ley de reforma agraria con la participación de las organizaciones campesinas, afrocolombianas e indígenas.  Conformación de Zonas de Reserva Campesina dentro de la frontera agrícola, fortalecimiento presupuestal programático para las instituciones del sector agropecuario.
  2. Crédito y endeudamiento. Condonación a las deudas de los pequeños y medianos productores.
  3. Protección a la producción y seguridad agroalimentaria. Cierre a la importación de alimentos básicos esencialmente los de la economía campesina.
  4. Por el derecho a la vida y no al desplazamiento. Cese al desplazamiento, devolución de las tierras a campesinos desplazados, desmonte de los grupos paramilitares. Solución política al conflicto social y armado con la participación de las organizaciones sociales y populares.
  5. Bienestar campesino. Cubrimiento efectivo y real al sistema de seguridad social a los campesinos y jornaleros; cumplimiento por el estado a los acuerdos de movilizaciones regionales y nacionales anteriores.

Este pliego fue presentado al presidente  Andrés  Pastrana y no hubo nunca una respuesta para el movimiento campesino movilizado.

En  abril  del 2003 realizamos el Congreso Nacional Agrario el cual  en su declaración final inicia diciendo: “Hemos constatado la gravedad de la crisis económica y social en nuestros territorios y cómo genera el crecimiento acelerado de la pobreza y violencia del país. Enfrentamos el proceso de la llamada globalización impuesto por Estados Unidos y otros países poderosos, mediante organismos multilaterales como el FMI, la OMC y el Banco Mundial, en beneficio de las empresas transnacionales, las cuales avanzan en el control mundial de la producción y distribución de alimentos y de los territorios, mediante la apropiación monopolista y la manipulación de la tecnología, el saber y el patrimonio genético, y mediante las medidas de reforma política y represión, que imponen y garantizan tanto ese control, como el dominio territorial”…

Este importante congreso en el que participamos la mayoría de las organizaciones campesinas, indígenas y afrocolombianas del país, nos da un Mandato Agrario con catorce  puntos:

  1. Derecho a la vida y plenas libertades democráticas.
  2. Soberanía y seguridad alimentaria.
  3. Alternativas al ALCA y a los Acuerdos de Libre Comercio.
  4. Derecho a la tierra.
  5. Reconstrucción de la economía agropecuaria y agroalimentaria
  6. Protección del medio ambiente.
  7. Política concertada con los cultivadores de coca, amapola y marihuana.
  8. Derechos sociales económicos y culturales del campesinado, indígenas y Afrodescendientes.
  9. Reconocimiento político al campesinado.
  10. Reconocimiento de las mujeres campesinas, indígenas y        Afrodescendientes y sus derechos.
  11. Derecho a la territorialidad.
  12. Fin al desplazamiento forzado.
  13. Solución política del conflicto armado.
  14. Unidad.

Una vez terminado el  Congreso Nacional Agrario se conforma la Convergencia Campesina, Negra Indígena CNI la cual no logra consolidarse ya que cada proceso debe enfrentar la guerra sucia que se ha acentuado con el gobierno de Alvaro Uribe Vélez  y el terror implantado  mediante  los asesinatos selectivos, las masacres, la desaparición forzada, el encarcelamiento, el desvertebramiento y destrucción de nuestras organizaciones campesinas, negras e indígenas. En este gobierno  también se fortalece la presencia de  empresas trasnacionales para la explotación de nuestros bienes mineros, energéticos, madereros, y de biodiversidad,  como también la implementación de  plantaciones  de monocultivos,  Megaproyectos,  agronegocios, obras de infraestructura y turismo. Aumentó    el despojo de nuestras tierras,  como también aumentó el número de millones de hectáreas  concentradas en pocos dueños, liquidó y  reformuló la política de  instituciones estatales agrarias; se aplica  en este gobierno la política de Un campo sin campesinos”.

En el año 2008 el “Caminar la palabra” nos va enseñando en clave de Minga Nacional de Resistencia Social y Comunitaria impulsada inicialmente por los hermanos indígenas una importante experiencia de unidad y de fortalecimiento organizativo que  nos da un oxígeno al movimiento agrario y nos convoca a la  acción y a hablarle al país con cinco  puntos comunes:

  1. Tierra territorio y soberanía.
  2. Vida y derechos.
  3. Modelo económico y legislación del despojo.
  4. Acuerdos incumplidos.
  5. Agenda de los pueblos.

Continuando ese caminar de la palabra y la acción se realiza en octubre del 2009  el Precongreso de los Pueblos en Santiago de Cali,  en octubre de 2010 la instalación del Congreso de los Pueblos como proceso diverso interétnico y multicultural, forjado como protagonista de la resistencia, las luchas sociales, políticas, ideológicas y culturales que confronta de forma directa las dinámicas de acumulación de capital a través de la construcción de propuestas de país, de vida digna, que tienen el desafío de materializarse en los territorios a través de los mandatos sectoriales, regionales y temáticos construidos durante estos años y con la consigna “el pueblo el pueblo legisla el pueblo manda.”  En octubre de 2011 se realiza  Congreso Nacional de Tierras Territorios y Soberanías, en octubre del 2012  la semana de la indignación,   en abril del 2013 el Congreso para la Paz; cada congreso nos ha dado  mandatos para un nuevo país  con propuestas centrales como:

  1. Tierra, Territorio y Soberanía
  2. Economía para la vida contra la legislación del despojo
  3. Violación de derechos y acuerdos incumplidos
  4. Construyendo poder para el buen vivir
  5. Vida, justicia y caminos para la paz
  6. Cultura, diversidad y ética de lo común
  7. Integración de los pueblos y globalización de las luchas.

En julio de 2010 en el  marco de los  200 años de resistencia surge un espacio de confluencia de importantes procesos sociales llamándose inicialmente Cabildo Abierto Nacional Permanente, y conformándose en abril del 2012 como movimiento político Marcha Patriótica con el propósito de contribuir a producir el cambio político que requiere nuestro país, superando la hegemonía impuesta por las clases dominantes, avanzar en la construcción de un proyecto alternativo de sociedad y al logro de la segunda y definitiva independencia, con voluntad de unidad del pueblo colombiano.

Otro escenario que se va perfilando es la Coalición  de Movimientos Sociales y Políticos de Colombia que surge como una necesidad del campo popular por superar la dispersión organizativa, la dispersión y debilidad en la lucha de masas buscando la  unidad estratégica del movimiento social colombiano confluyendo en él, los espacios agrarios, sindicales y populares del país.

Como algo esperanzador y de largo alcance en las luchas agrarias, se va consolidando  la Cumbre Agraria Étnica  y Popular como apuesta  común en la que confluimos la mayor parte de las organizaciones campesinas, indígenas afrocolombianas y espacios de organización popular del país, conformándose a raíz  de los   paros regionales, el Paro de los Cafeteros, y Paro Nacional Agrario que fueron convocados por los diversos sectores agrarios del país en el año 2013; cada sector y movilización regional y nacional     presentamos   pliegos de manera dispersa lo que hace  gobierno de Santos  incumpliera a todos. Ante esta situación, la cualificación de las propuestas, el momento importante de movilizaciones, hace que vayamos  gestando encuentros con la idea de la unidad llevándonos a convocarnos en  la Pre-cumbre Nacional Agraria en Noviembre del 2013 y  de allí a la Cumbre Nacional  Agraria Étnica y Popular en abril del 2014 convocándonos a un Paro Nacional Agrario en el mes Mayo del mismo año, con un pliego que recoge las principales propuestas de campesinos, campesinas, indígenas, Afrodescendientes, pobladores urbanos y movimientos sociales el cual hemos construido desde cada uno de los procesos que a este espacio llegamos:

  1. Tierras, territorios colectivos y ordenamiento territorial.
  2. La economía propia contra el modelo de despojo.
  3. Minería, energía y ruralidad.
  4. Cultivos de coca, marihuana y amapola.
  5. Derechos políticos, garantías, víctimas y justicia.
  6. Derechos sociales.
  7. Relación campo-ciudad.
  8. Paz, justicia social y solución política.

Cada uno de estos ocho planteamientos generales, tiene propuestas concretas que de llegarse a materializar cambiara para bien la vida de los pobladores del campo  y la vida en general del pueblo colombiano.

Luego de todos estos años, de luchas y propuestas como aquí se ha mencionado  es ridículo escuchar decir al presidente santos: “El país había abandonado el campo” al conocer los primeros resultados del tercer Censo Nacional Agropecuario, realizado por el DANE.  Hoy decimos: el país no “había” abandonado el campo, los gobiernos y su gobierno tienen “abandonado” el campo y sus campesinos y lo que dice el Censo Nacional Agropecuario no es nada nuevo para nosotros, pero si ratifica que nuestras propuestas están encaminadas en la búsqueda de soluciones reales a problemas reales que entre otros se reflejan en el informe del censo hasta ahora publicados:

  • La alta  concentración de la tierra donde el 69,9% de la Unidades Productivas Agropecuarias (UPA) tiene menos de cinco hectáreas,  ocupando el 4,8% del área censada. El 0,2% del total de las UPA son de mil a más hectáreas, ocupando un 32,3% de las censadas,  de 100 a 500 hectáreas el 23,7% y de 10 a 50 hectáreas el 16,1%.
  • El área sembrada con cultivos en el rural disperso de Colombia es del 6,3%  equivalente a 7′115.000 hectáreas, de las cuales el 74.8% son permanentes y el 15% corresponde a cultivos transitorios. Según FENALCE Colombia importa más de tres millones de toneladas de maíz de los cerca de 4,5 millones de toneladas que consumimos, junto al trigo y la soya representan cerca del 70% de los básicos agropecuarios que hoy se  compran en el exterior
  • El 11,5% de la población  del campo mayor a 15 años no sabe leer ni escribir, el 73% de los menores de 5 años no van al jardín.
  • El índice de pobreza multidimensional (analfabetismo, bajo logro educativo, inasistencia escolar, aseguramiento en salud, acceso a fuentes de suministro de agua, vivienda) en el área rural dispersa es para el año 2014 un 44,7% de los  11.3 millones que vivimos en el campo.

Hoy primero de septiembre del 2015  20 Años después  de aquel encuentro campesino obrero y popular de la ciudad de Ibagué  continuamos tejiendo la unidad,  y la resistencia, hoy continuamos exigiendo el cumplimiento de los acuerdos que para el caso de la Cumbre Agraria Etnica y Popular  no incluyeron los ocho puntos del pliego   y solo se firmaron 3 puntos que para el momento de la negociación consideramos materializables para ir avanzando en la propuesta integral los cuales son:

  1. Decreto de creación de la mesa única nacional.
  2. Derechos humanos y garantías
  3. Bloque económico y proyectos productivos 250 mil millones agua potable y alcantarillado, educación, salud, vías terciarias, infraestructura agropecuaria.

Hoy  20 años después, el gobierno al igual que los otros gobiernos no ha cumplido,  pero si  impulsa un Plan Nacional de Desarrollo donde la prioridad son las Zonas de Interés de Desarrollo Rural y Económico ZIDRES, la legalización de la propiedad rural, la implementación de las  locomotoras y los Tratados de Libre Comercio TLC.

Hoy continúa la política de persecución al movimiento social, intimidando, encarcelando y asesinando  líderes y defensores de Derechos Humanos, como también una campaña de desprestigio en medios de comunicación.

Hoy primero de septiembre del 2015 cuando adelantamos  las Jornadas de Indignación Campesina Etnica y Popular seguimos insistiendo en que la paz es la vida digna y el disfrute de todos los derechos en armonía con la madre tierra; que las campesinas, campesinos, indígenas y afrocolombianos le hemos aportado y le continuamos aportando a la paz del país y que hoy más que nunca   necesitamos la Unidad ratificando lo mandatado en el Congreso Nacional Agrario:

 

¡QUE VENGAN TODAS Y TODOS, QUE NO FALTE NADIE!

COORDINADOR NACIONAL AGRARIO DE COLOMBIA CNA

“Por la Defensa y Recuperación del Campo Colombiano, Vida digna y soberanía popular”

 

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